“No hace falta sólo voluntad política, hace falta política”, ha dicho hoy José María González Vélez, presidente de la Asociación de Productores de Energías Renovables-APPA, en la presentación de sus previsiones sobre el desarrollo de las energías renovables en España hasta 2020 (la tabla muestra el escenario de desarrollo propuesto por APPA).
Aunque habitualmente es la falta de voluntad política la que sale a relucir en cualquier foro relacionado con las renovables, los representantes de APPA no han llegado hoy tan lejos. “Lo primero que hace falta es no ya voluntad política sino hacer política. Política energética, no cortoplacista, que sólo aspira a reducir el déficit tarifario en los próximos meses”.
El estudio presentado hoy contempla tres posibles escenarios. Uno tendencial, en el que el actual ritmo de implantación impediría alcanzar los objetivos. Otro escenario en el que se superarían ligeramente los objetivos vinculantes europeos, compatible con la previsión adelantada por el Gobierno a Bruselas. Y un tercer escenario propuesto por APPA, en el que el aprovechamiento de los recursos, la eliminación de barreras no económicas, el desarrollo de la generación distribuida y la utilización de los mecanismos flexibles permitirían superar ampliamente los objetivos europeos y generar más del 50% de la electricidad con fuentes renovables.
La Directiva 2009/28/CE recoge los objetivos mínimos vinculantes para España, que deberán alcanzarse en 2020: el 20% del consumo de energía final bruta deberá provenir de fuentes de energía renovables. El Gobierno, en sus previsiones de cumplimiento, ya adelantó que se podían superar los objetivos mínimos marcados y alcanzar el 22,7%.
El análisis del escenario “business as usual” refleja que, sin realizar cambios regulatorios y eliminar las barreras no económicas, no se alcanzarán los objetivos vinculantes comprometidos con Bruselas. Las consecuencias de este incumplimiento no están aún definidas.
En el escenario tendencial, se superaría ligeramente el 18,1% de la energía quedándonos por debajo del 20% que, como mínimo, obliga la Directiva 2009/28/CE. El porcentaje de generación eléctrica resultante sería del 30% y no se desarrollarían tecnologías incipientes, muy sensibles a la nueva regulación.
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Las previsiones del Gobierno superan los objetivos mínimos
El escenario de cumplimiento de objetivos se ha realizado con un dato similar a las previsiones del Gobierno adelantadas a Bruselas sobre el cumplimiento de los objetivos. Este escenario, con un porcentaje de energía renovable del 23,4% –ligeramente superior al 22,7% previsto por el Gobierno–, permitiría la generación del 43,4% de la electricidad en España con fuentes renovables, reduciendo de manera efectiva nuestra dependencia energética.
Para poder cumplir con los objetivos marcados sería necesaria la adopción de un marco regulatorio estable y predecible que, tal y como señala la Directiva europea, elimine las barreras administrativas y facilite la conexión a red. El cumplimiento de los objetivos haría necesaria la instalación de unos 4.000 MW anuales de potencia renovable.
En el escenario propuesto por APPA se optimiza la explotación del potencial renovable nacional. Para ello sería absolutamente necesaria la adopción de un marco regulatorio estable que adoptase las recomendaciones de la Directiva y eliminase todas las barreras no económicas, permitiendo el desarrollo óptimo del sector. El aprovechamiento de los mecanismos de flexibilidad y el desarrollo de la generación distribuida, permitirían una mayor penetración de las energías renovables en España.
Los usos térmicos de las renovables son fundamentales para la consecución del objetivo en 2020, así como la utilización de las energías renovables en el transporte. Si bien el dato más llamativo es el de la generación eléctrica, donde las energías renovables podrían superar los 96.800 MW instalados y proporcionar el 54,3% de la electricidad necesaria en España dentro de una década.
Ahorros en importaciones y emisiones
El ahorro en términos de emisiones de gases de efecto invernadero evitadas y de importaciones de hidrocarburos hará muy beneficioso económicamente para España el esfuerzo realizado en materia de energías renovables. Sin contabilizar los beneficios medioambientales y sociales (las energías renovables generan entre cuatro y ocho veces más puestos de trabajo que las convencionales) o aspectos como la reducción de dependencia energética, los ahorros en importaciones en el escenario planteado por APPA variarían entre los 10.000 y los 20.000 millones de euros anuales (referidos a 2020) dependiendo del escenario de precios contemplado. Un escenario tendencial sólo permitiría un ahorro de entre 5.700 y 11.350 millones de euros en importaciones.
Esas cifras contrastan fuertemente con otro datos que el Ministerio de Industria ha aireado en los últimos tiempos y que apunta que las ayudas a las renovables supondrían 126.000 millones de euros en los próximos 25 años. “El Ministerio sólo dice lo que cuestan las renovables, no lo que aportan”. Con los cálculos de APPA en la mano ese ahorro en importaciones de combustibles fósiles estaría entre los 250.000 y los 500.000 millones de euros en 25 años.
González Vélez también ha recordado a una de las empresas que necesita pocos argumentos para culpabilizar a las renovables de todos los desajustes que vive el sector energético: Gas Natural. “Apuesto a que, a pesar de ese discurso, Gas Natural será la empresa más beneficiada en el concurso eólico de Catalunya”.
Medidas para alcanzar los objetivos
La Asociación propone diversas medidas para alcanzar los objetivos marcados. Estas medidas contemplan la unificación de autorizaciones y licencias, el silencio administrativo positivo y la simplificación de los procedimientos administrativos para las instalaciones pequeñas.
En la edificación, la propia Directiva recoge medidas que deberán transponerse a nuestra legislación. APPA propone medidas fiscales que beneficien la introducción de las renovables en la edificación, como un IVA reducido para servicios y productos de energías renovables y eficiencia energética, discriminación positiva del IBI para edificios que utilicen energías renovables, etc.
El desarrollo de la infraestructura eléctrica será fundamental para el desarrollo del sector. La introducción de redes inteligentes y microrredes permitirán una mejor gestión de la oferta y la demanda. Las tecnologías de almacenamiento de energía eléctrica como el coche eléctrico y el bombeo deberán fomentarse. La interconexión, principalmente con el resto de Europa a través de Francia pero también con África, se antojan decisivas para la consecución de los objetivos.
Más información:
www.appa.es